
Redacción: Sara Moreno
Fotografía: Willy Moreno
No me equivocaría si digo que la mayoría de las mujeres (y por qué no algunos hombres) odian las arrugas. Cada vez hay más productos para combatir estas líneas “tan feas y antiestéticas”, muchas celebridades son caras de campañas para hacerlos desaparecer, se les ven con el rostro liso y la competencia en el mercado se hace mayor con distintas propuestas que ofrecen soluciones mágicas.
Pero resulta que las arrugas trazan en nuestro cuerpo una infinidad de acontecimientos y situaciones que vamos viviendo con pasar del tiempo y sin darnos cuenta se convierte en un mapa que llevamos como sello en cada uno de nosotros.
Cada situación de tristeza o alegría nos deja a través de estas líneas un recordatorio de lo que pasamos, de lo que sentimos. La preocupación de un familiar enfermo, la partida de un ser querido, alguna risa que no pudimos contener, van quedando en nuestra piel como un reflejo ineludible de cada una de nuestras experiencias a lo largo del tiempo.
Quizá si aprendemos a mirarnos en el espejo de una manera distinta podamos ver las arrugas como un recuerdo de cada acontecimiento que marcó nuestra vida y entenderíamos que estas líneas de expresión son justamente eso, la expresión de nuestras vivencia a diario.
Así que cuando te mires al espejo y veas las arrugas celébralas y no olvides, una cremita para el rostro no viene nada mal!.
A disfrutar de las arrugas!!!
lunes, 6 de julio de 2009
Publicado por Ñakyra Campana a las 21:39
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