Fotografía: extraída de flickr.com
Nadie podía creerlo! Ella: la más rica del mundo, terrateniente de inmensas tierras feraces y bien regadas, dueña de ganados, de hectáreas de árboles frutales. Le era imposible llevar la cuenta de sus posesiones. En la historia de la humanidad, nadie alcanzó lo que ella tuvo. Su esposo la adoraba y sus hijos la respetaban. Aparentemente un día se cansó de tanta felicidad... y robó una manzana del árbol ajeno. Ahí está ella y todos sus descendientes: en condena perpetua.

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